EL DOCTOR TIENE PLANES SE ACERCA TU FIN
Imagina por un instante amble lector/a que uno de tus vecinos se dedicase durante meses a apalear a perros mientras suena de fondo la música de un violín, hasta conseguir que el pobre can huya despavorido con solo oír sonar una nota del instrumento. Imagina que culminase su tarea abriendo en canal a estos animales para enseñar a las visitas como late el corazón del animal agonizante.
Imagina que cuando se lo llevasen detenido dijese que hacia todo eso en beneficio de la ciencia.
Lo que tú digas Dr. Lecter, pensarías. Pero exactamente eso era a lo que se dedicaba Rene Descartes en sus ratos libres y de hecho recomendaba como experimento didáctico abrir el pecho de los perros.
Y todo esto con una de las bases más endebles conocidas en la historia de la filosofía. Dejando aparte que da todo por demostrado en un tratado ” que tenia el propósito de publicar” cosa que al final no hizo – lo que sin duda es un buen truco si te lo admiten, que conste que tengo un tratado pendiente de publicar donde explicó con detalle la fusión nuclear- , olvidándonos que demuestra un profundo desconocimiento de los animales – que motivó la critica destemplada de Voltaire en su “Diccionario Filosófico”- la idea de que los animales son objetos sobre los que es licito experimentar parte de la siguiente base:
“Me detuve muy especialmente para mostrar que si hubiese maquinas que tuviesen los órganos y la figura exterior de un mono… no tendría ningún medio de reconocer que no eran en todo de igual naturaleza que estos animales”.
El problema está en el “si”. Una copia perfecta de un animal es imposible ahora, lo era en tiempos de Descartes y seguramente lo será siempre.
Nihil tam absurde dice potest, quod non dicatur ab aliquod philosopharum.
(Cicerón)
Arturo, que me hago vegetariana…
Comentario por Cristina — Octubre 19, 2007 @ 11:01 am
Menudo hijo de la gran…
Comentario por manu — Octubre 19, 2007 @ 11:37 am
Pues si lees “Fast food nation”…
Comentario por arturovillarrubia — Octubre 19, 2007 @ 4:15 pm
Por esto me pasé al pescao crudo: la mirada de un besugo no da ni la mitad de pena que la de una ternerita…
Comentario por Juanma — Octubre 22, 2007 @ 3:09 pm