
Se supone que para que una novela se venda tiene que ser sobre todo diálogos.
Se supone que una novela con páginas de descripciones con un vocabulario difícil es un suicidio comercial para autor y editor.
Se supone que a la gente le gusta leer diálogos.
¿Entonces porque no se editan obras de teatro y las pocas que se editan no las lee nadie?
Esto es lo que llaman la pregunta del millón, ¿no?
Comentario por manu — Noviembre 25, 2007 @ 3:03 pm
Pues por ejemplo: Lord Dunsany escribió muchismo teatro de fantasia. En realidad en vida era famoso como autor de teatro que está …inedito en castellano.
Comentario por arturovillarrubia — Noviembre 25, 2007 @ 3:08 pm
Lo cierto es que me quedé helado al oír las cifras el otro día. Menos de un 1% de los libros que se venden pertenecen a obras teatrales. Menos de un 1%. El teatro como literatura está muerto cara al público. Supongo que el lector medio cree que el teatro existe para ser representado, y no compra las obras en libro por lo mismo que no compra guiones de cine, prefiere verlos en pantalla. Lo malo es que tampoco van a los teatros. Y para la televisión está tan muerto como el boxeo, por mucho que el ejemplo sea tan diferente.
Comentario por Kaplan — Noviembre 25, 2007 @ 11:51 pm
No me cabe duda de que tienes razón.
El problema es que en el estado raquítico de la producción de teatro, si esperas a verlo representado te vas a quedar sin conocer la mayor parte de la producción de Moliere, Shaw, Pirandelo, Jardiel etc,
Por otra parte hay una serie de libros escritos como obra de teatro pero irrepresentables por su ambición y longitud, mi favorito es “Las tentaciones de San Antonio” de Flaubert, que parecen ya abonados para el limbo.
Comentario por arturovillarrubia — Noviembre 26, 2007 @ 4:39 pm
Pienso que Ryngaert tiene mucho de razón cuando escribió:
“El lector, si no es ni escenógrafo ni director, trabaja sin embargo para construir imágenes en la relación entre lo que lee y el acopio de imágenes personales que posee. Es todavía necesario que él organice las imágenes persistentes impuestas por la concepción dominante del teatro y que ose recurrir a un imaginario no convencional”
Comentario por ixehuayo — Noviembre 27, 2007 @ 7:21 am
Y en el mundillo de la poesía la cosa está peor. Nos quejamos de puro vicio…
Comentario por Juanma — Noviembre 27, 2007 @ 10:34 am
Interesante lo que apuntas, Ixehuayo.
Pero ten en cuenta que la ficcion ha evolucionado hacia descripciones cada vez más sucintas. Por ejemplo, no es que Carver de muchas más descripciones de sus personajes y decorados que cualquier autor teatral.
Comentario por arturovillarrubia — Noviembre 27, 2007 @ 10:37 am
Hola Juanma.
En poesia vale que no se conozcan los contemporaneos.
Pero es que no se conoce a los clásicos. Es rarismo encontrar casas con el tomito de las mil mejores poesias de la lengua castellana que antes estaba por todas partes ( junto a las mil y una recetas de cocina y el libro del Dr.Spock, el pediatra)
Comentario por arturovillarrubia — Noviembre 27, 2007 @ 10:39 am