En el ultimo número de la Revista de Libros de la Fundación Caja Madrid, el editor Mario Muchnick hace una reflexión que por su interés transmito a continuación:
El Ministerio de Cultura del actual gobierno Francés… estudia crear una nueva categoría de librerías… se propone la creación de la etiqueta “LIR” ( Librería Independiente de Referencia) para distinguir los locales que vendan sólo libros que constituyan un fondo literario y, por ello, sean transmisores de cultura… Todo nace de la doble constatación de que, por una parte, ciertos libreros se toman la molestia de aconsejar ciertos libros y ciertas lecturas a su clientela y otros no … El Ministerio de Cultura francés estudia la posibilidad de implementar todo un plan de ayudas a estos libreros… los libreros creativos - como desde hace años se hace en el cine con las salas de arte y ensayo
Es decir que en un país donde la cultura está en mejores condiciones que en el nuestro se quiere lanzar un plan urgente de salvación de los pequeños libreros como parte del tejido cultura. Es además una cuestión que no parece preocupar en lo más mínimo a nuestros políticos en campaña electoral. Lo cual no sorprende cuando vemos las patadas que dan a la gramática sin que nadie les pida cuentas ( Hace poco Zaplana se descolgaban con una frase digna de Cantinflas y Rajoy acaba de hablar de un viento que sopla como una tramontana, es decir un viento que sopla como si fuese un viento). En cualquier caso es mucho más agradecido preocuparse de las grandes cuestiones de estado - en la que los progresos son relativos pero los fracasos también- que de la cosas de la vida diaria donde cualquier hijo de vecino les puede pillar en falta.
Lo increíble de la iniciativa francesa es que hagan falta medidas extraordinarias para salvar al librero de toda la vida. Asombra que se haga algo así. Pero asombra todavía más pensar que es algo sensato y oportuno.
¿Se apuestan algo que dentro de unos años se recogerá la idea como si fuese algo novedoso? Mientras tanto las librerías que ahora existen van muriendo poco a poco.
El Concurso de acreedores es un procedimiento de derecho mercantil para dar un respiro a las empresas en apuros. Consiste en que el juez acuerde una cantidad fija para ir pagando poco a poco a los acreedores.Tradicionalmente, se ha considerado un paso previo al quiebra. En el año 2004 se reformó para potenciar el procedimiento.
Y se ha añadido la posibilidad de que sean los particulares - y no las empresas- las que se declaren en concurso de acreedores. Tal y como publica hoy Cinco Días, este año se han declarado en concurso de acreedores 118 personas. Un aumento de 115 % desde el año pasado. El motivo es la subida de los tipos de interés que ha afectado a las hipotecas.
¿Cual es el posible futuro de esta tendencia? Al parecer en el 2006 hubo cien mil de estos procedimientos en Inglaterra.
Y recordemos que en el 2005 una de las leyes más polémicas de Bush fue reformar la ley para impedir a los particulares el acceso a este tipo de procedimientos en Estados Unidos.
Nuestra actitud ante los secretos es ante todo ambivalente. No tener secretos el uno para el otro es el privilegio de los enamorados. Lo que implica que el resto de los mortales estamos llenos de secretos los unos con los otros.
Y se supone que esto no es bueno.
Cuando las personas tienen un hálito de misterio las considerados atractivas peor si alguien está lleno de secretos, ¡cuidado! es un persona peligrosa. Los secretos son algo que es mejor ocultar, que no deseamos que salgan a la luz…
Nos han condicionado para pensar que las personas que guardan secretos son indignas de confianza. Sin embargo y como apuntaba Gracian, las personas que saben guardar un secreto se demuestra ser digno de la confianza de los demás. Y si se saben guardar los propios secretos se es fiel a si mismo.
En ultima instancia, las personas que más odian los secretos ajenos son los jefes autoritarios y , sobre todo, los cotillas.
¿Estado de confusión e irritabilidad? Desde luego la descripción nos encaja demasiado bien a todos.
Vivo en Madrid pero no conozco ninguna gran urbe cuyos ciudadanos vistos desde fuera no tengan fama de bruscos ariscos o simplemente groseros. Suele atribuirse al stress de la vida en las ciudades pero …
Así que es posible que nuestro mal carácter no sea solo culpa nuestra o de nuestras circunstancias personales sino también del entorno en que vivimos que se está volviendo cada vez más letal.
Nos vamos al campo. Nos despertamos al amanecer y hacemos mucho más ejercicio fisico del habitual y volvemos a la ciudad con la sensacion de haber descansado porque para variar nuestro organismos ha recibido suficiente oxigeno.
Creo que las fronteras entre salud y enfermedad estan muy claras pero las fronteras entre sano y enfermo no tanto. Nos consideramos como enfermos cuando surge algún sintoma que altera sustancialmente nuestra rutina diaria pero pasamos por alto las situaciones de deterioro de nuestra calidad de vida encogiendonos de hombros y pensando que simplemente las cosas son asi y no vale plantearselo. En algunos casos somos conscientes. Nadie ignora - ni siquiera los adictos - que fumar es malo o que la dieta de comida basura te destroza la salud.¿ Pero como podemos estar en guardia contra las cosas que desconocemos?
Supuestamente estamos en contra de las drogas y vivimos en ciudades en las que, a consecuencia de los productos quimicos en el aire, todo el mundo está ligeramente drogado. Y para colmo para mal.
Hace años lei la noticia de un cargamento de marihuana que fue quemado en publico - varias toneladas- y que por un accidente del viento genero una nube que fue a parar a un pueblo cercano a mediodia. A consecuencia del accidente se cambiaron las normas de incineracion de alijos incautados y, por lo que yo sé, se están haciendo a sitios cerrados.
Sin embargo ante la presencia de productos quimicos en el aire que nos hace más agresivos y más tontos, no hacemos nada …
Por famoso no me refiero a los “famosos” de la prensa rosa ni a los de las revistas del corazón. Me refiero a la gente que ha alcanzado algún logro verdaderamente valioso.
Por ejemplo, hace algunos años me cruce varias veces en la calle Génova de Madrid con el Dr. Mariano Barbacid, que recientemente había recibido el premio Charles Rodolphe-Brupbacher por sus aportaciones en la lucha contra el cáncer. El doctor es una figura admirable y creo que es evidente que todos le deseamos la mejor fortuna en su vida profesional . Por un momento estuve tentando de acercarme a felicitarle por el premio pero no pude evitar fijarme que parecía estar muy preocupado y tenia bastante prisa. Así que antes de decir nada reflexione un instante. No tengo la menor duda de que el doctor me habría dedicado una palabra amable y un instante de su tiempo con la más exquisita cortesía. De la misma manera que no tengo la menor duda de que saludarle habría sido una intromisión en su intimidad a la que yo no tenia el menor derecho.
Algún tiempo después, vi al escritor Fernando Sánchez Drago en la gran vía. No soy un admirador de su obra ni comparto sus ideas pero tengo que reconocer que me resulta simpático y acababa de recuperarse de un ataque al corazón. El primer impulso era acercarme a decir que me alegaba mucho que se encontrase bien. Pero… estaba a punto de empezar la sesión de cines por la tarde. Estaba en la puerta de uno de esos locales y estaba mirando el reloj. No hacia falta ser Sherlock Holmes para darse cuenta de que estaba esperando a alguien y ese alguien no era demasiado puntual. Nuevamente entremeterme en la intimidad de una persona no parecía una buena idea.
Un tercer ejemplo, recuerdo haber visto en la FNAC de Madrid, al escritor Mario Benedetti sumido en una intensa conversación con el cantante Javier Gurruchaga. Los dos parecían muy animados y la verdad me hubiera encantado escuchar la conversación de dos personas tan interesantes. Me hubiera encantado pero habría sido una tremenda grosería. Estas dos personas que dedican tanto tiempo de sus vidas a dirigirse al publico estaban hablando en privado.
Creo que la intimidad de cada uno de nosotros debe ser respetada pero cuando se trata de personas que han entregado tanto de su tiempo a los demás de una forma y otra las barreras se difumina y podemos caer en la tentación de pretender tomar el tiempo que se toman para si mismos.
Y lo que es más grave…
¿Como decir algo valioso o interesante que justifique la intromisión?
Estas personas dedican parte de su tiempo a tratar con su publico ( firmas de libros, presentaciones y demás) que es el momento en que se puede abordarles sin miedo a resultar inoportuno.
Fuera de estos casos rige la frase atribuida a Abraham Lincoln de que es mejor ” parecer tonto estando callado que abrir la boca y eliminar toda duda”.
Ha bastado la victoria de Javier Bardem en los Globos de Oro y una nominación con posibilidades reales de éxito para que toda la distancia que tradicionalmente se acumula en torno a estos premios se desvanezca por ensalmo.
Recordemos que las injusticias, canalladas y absurdos de estos premios son legión. Mi favorita es Pulp Fiction en que John Travolta fue nominado como mejor actor y su compañero de fatigas, Samuel L. Jackson fue nomiando como secundario. Recuerdo una presentación de hace años en la que Frank Sinatra cantaba canciones ahora consideradas clásicas que ni siquiera fueron nominada’s. ( Incluyendo “Fiebre del Sábado Noche” que no fue nominada como mejor banda sonora), Tanto es así que existe la institución de los Oscar honoríficos para salvar la credibilidad de premios con semejantes omisiones.
Para mi, el punto de no retorno, el momento en que decidí no prestar atención a estos premios nunca más, fue la victoria de Roberto Benigni como mejor actor en 1998 frente a Nick Nolte, y recordemos, Edward Norton e Ian Mc Kellan en los mejores papeles de su carrera ( “Dioses y monstruos” y “American Story X“). Ya puestos se premio a Gwineth Paltrow antes que a la mejor actriz de su generación, Cate Blanchett.
Este año Bardém compite en la categoría de mejor actor secundario con dos actores de excelentes cuyo trabajo conozco, como Tom Wilkinson o Phillp Seymour Hoffman , un veterano de larga trayectoria como Hal Holbrock , ( que ha hecho de todo. Lo mismo era Abraham Lincoln en “Norte y sur” que Garganta Profunda en “Todos los hombres del presidente”). Y luego está Cassey Affleck. El hermano pequeño de Ben. Con la trayectoria que llevan estas cosas no me sorprendería que el Oscar se lo diesen a este chico.
Los premios son premios de popularidad y herramientas publicitarias. No se lo van a dar a la película de Sean Pen por haberse significado ideológicamente contra la administración Bush, con lo que podemos descartar la candidatura de Holbrok. A los Cohen les dieron el Oscar al mejor guión original en el 95 por Fargo Las referencias de esta película son excelentes pero eso si no parece una historia apta para todos los públicos. Phillip Seymour Hoffman es lo mejor de una película según todo el mundo muy mala. Eso deja al joven Affleck que para mi seguirá la estela de otros ganadores como Halle Berry.
Así que creo que el premio va a ir con casi total seguridad para quien menos lo merece.
En cualquier caso Bardem no lo necesita para legitimar su trabajo, ni mucho menos los Cohen, “Fargo” sirvio para consolidar la carrera de tres excelentes actores de carácter: Steve Buscemy, William H. Macy y Peter Stormare.
Y de la misma manera que no creo que se lleva la estatuilla, me sorprendería que Bardem no aproveche la ocasiòn para alcanzar un reconocimiento internacional de este tipo.
Nada solía gustarme mas que pasar por una librería y llevarme a casa las lecturas del mes.
Pero…
Los libros que me interesan suele desaparecer en un suspiro y en su lugar me encuentro una avalancha de libros sobre templarios, conspiraciones, novelas históricas ( al parecer construidas bajo el detestable concepto de instruir deleitando), etc. Hay además un divorcio entre critica y publico. Todas las criticas negativas del mundo no han impedido que “El Código Da Vinci” sea un éxito. Como los editores son gente que vive de eso, han procedido a satisfacer la demanda del publico.
Cualquier intento de defender otros criterios de valor y decir que la literatura es otra cosa, es invariablemente contestado por los defensores de la razón económica en el mundo del arte. Si ha triunfado por algo será…
Sin embargo, en economía es conocida desde hace siglos la ley de Gresham, que viene a traducirse en que la mala moneda ( la moneda despreciada, de menos valor) expulsa del mercado a la buena.
El libro de Dan Brown ha triunfado porque es accesible, es entretenido … y esta en todas partes.
Otro tipo de libros no se venden entre otras cosas porque no son accesibles o lo son muy dificilmente.
Pero esto no afecta solo a los libros. Afecta a la dieta (¿ Has visto muchos platos del día vegetarianos?), al vestuario ( una chica que no quiera unos vaqueros con la cintura baja va a tenerlo complicado) y practicamente a todas las facetas de la vida. (¿Cuantos ordenadores traen Linux de serie?)Los exitos se realimentan por exposicion y las alternativas desaparecen.
Es el concepto de libertad como poder elegir entre Mac Donalds y Burger King.
Esta es la razón por la cual en muchísimos ámbitos de la vida, las cosas que le gustan a la gente se ven sustituidas por las que se supone que les deberían gustar, porque el mercado convierte en inaccesibles las primeras.
Así se da la circunstancia irónica de que quienes defienden el mercado a ultranza como legitimadores de la obra de arte lo hacen dando la espalda a las enseñanzas de la economía.
Como yo en eso de la economía soy un ignorante tiendo a fiarme de las personas que de verdad saben y por eso cuando escuche al Sr.Solbes decir que ” no había que exagerar”, revise mi punto de vista. Como he dicho en mi supina ignorancia había creído que la mayor caída de la historia del Ibex era un asunto preocupante pero si un sabio como el Sr.Solbes dice que no…
Y claro, tenia razón. Hoy se ha hecho publico que el Ibex se ha recuperado gracias a los cazadores de gangas que se han avalanzado sobre los grandes valores cual hormigas furiosas atraídas por la gasolina que decían en Mad MaxII. Así lo que en nuestra ignorancia colectiva considerábamos el principio de una recesión ha resultado ser algo tan sencillo como que las rebajas de Enero se han trasladado a la Bolsa.
Como no terminaba de quedarme tranquilo, escuche también lo que el hombre de los 2.500 millones tenia que decir, el Sr.Pizarro. “La fiesta ha terminado y ahora viene la resaca”.
Lo primero que pensé es como diría John Mc Lane que ” me invitaron a esta fiesta por equivocación”. Vaya porquería de fiestas en que unos se comen la tarta y los demás pagamos los platos rotos.
Pero no había entendido al Sr. Pizarro. La única fiesta que yo recuerdo que termine como lo del lunes ( Con la multitud huyendo despavorida presa del pánico y algunos llorando en un rincón) es la que sale al final de ” Carrie” la adaptación de la novela de Stephen King, rodaba por Brian de Palma. Y gracias a eso entendí lo que estaba pasando.
La larga noche del terror ha pasado, brilla el sol y cantan los pajaritos. El peligro ha pasado. ¿ Ahora podemos relajarnos?
¡De eso nada! Como sabemos todos los buenos aficionados a las películas del terror, este es el momento en que el monstruo vuelve a atacar esta vez por sorpresa.
Y si miras la prensa hay un montón de gente gritando “!Cuidado, esta detrás de ti!“, empezando por otro King, Melvin el director del Banco de Inglaterra. Así que si escuchamos a los expertos, como todas las sagas del terror lo del lunes tendrá continuación.
Archivado en: actualidad, sexo — arturovillarrubia @ 4:46 pm
Hace poco menos de un mes el Obispo de Tenerife ,Bernardo Álvarez,escandalizó a la opinión publica con unas declaraciones en las que equiparaba pederastia y homosexualidad ( ¿ Porque heterosexuales y estupro?) y dijo unas cosas bastante sorprendentes sobre los menores:
“Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece”.
A mi me pareció verdaderamente sorprendente que nadie le preguntase por ese ” te” que parece apuntar más a una experiencia personal que a un juicio impersonal.
La cosa es que como rectificar es de sabios, el hombre ha matizado su opinión:
El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, reiteró hoy que nunca quiso justificar el abuso a menores, que considera un delito, ni compararlo con la homosexualidad.
( Veinte Minutos)
Pero un momento…
¿ Como es que no rectifica la barbaridad esa de que hay menores que consientes y provocan los abusos?
¿Eso no lo rectifica?
Esto se llama tirar la piedra y esconder la mano. No es que pretendiese justificarlo es que quiso convertir a las víctimas en culpables.
Personalmente no me gusta escuchar conversaciones ajenas pero a veces es difícil de evitar. En realidad a veces no puedes evitarlo. No se en el resto de España pero en Madrid se han puesto de moda dos costumbres groseras: una es hablar a gritos por el móvil aunque estés en un vagón de tren lleno de gente que no tiene porque aguantar tus gritos - y quien lo hace jamás está hablando de nada importante ni urgente- y otra es que los adolescentes- y algunos no tan adolescentes- se reparten en asientos separados a distintas alturas del vagón y se ponen a hablar también en voz alta. Y no. Tampoco es que tengan conversaciones especialmente interesantes.
Así que el otro día no pude evitar escuchar como dos chicas adolescentes comentaban las faenas que les había hecho una tercera que , según lo que contaban, era un elemento de cuidado. No devolvía el dinero ni la ropa que la prestaban, no devolvía las llamadas, gorroneaba saldo de móviles ajenos por no hablar de tabaco, acudía tarde a las citas, repetía en publico las cosas que le habían dicho confidencialmente y coqueteaba descaradamente con los chicos que les gustaban a las demás únicamente para que no se fijasen en otras que no fuese ella.
Uno se preguntaba porque demonios eran amigas de semejante joyita cuando el tema se cerró con un contundente.
- Pero es guapa la tía.
- Hay que joderse.
Desde que tengo uso de razón he visto como hombres cegados por la belleza femenina aceptan comportamientos que jamás aceptarían en otro hombre. ¿ Pero porqué tendrían que aceptarlo otras mujeres?
Creo que es un signo de los tiempos.
Volvamos un poco atrás en el tiempo y nos encontramos con la película “Grease” donde en la canción “Beauty School drop out” se dice en términos muy claros a uno de los personajes femeninos que no puede esperar conseguir nada en la vida solo por ser guapa… a no ser que se haga puta. Hoy en día se haría modelo de pasarela.
Que algo tan pasivo se haya convertido en en un modelo para miles de adolescentes resulta cuanto menos preocupante. No quieren ser Madame Curie, ni Juana de Arco, ni Amelia Earhart, ni Ana Maria Matute, ni Doris Lessing, ni Esperanza Aguirre o Maria Teresa Fernandez de la Vega, ni Anne Leibowitz, ni la Madre Teresa de Calcuta,ni Agatha Christie… de toda la amplia gama de experiencias a las que puede aspirar una mujer lo que desean es pasear con ropa demasiado apretada ante muchos desconocidos por muchísimo dinero.
Lo que es más, el ideal de belleza femenino que promueve el mundo de la moda es en si mismo un símbolo de status perverso: esas mujeres con esos palillos por brazos no pueden hacer prácticamente nada por si mismas. Eso quiere decir que tienen a quienes lo hagan por ellas. Al igual que las damas de principios del siglo XX se ponían parasoles porque eran las vulgares mujeres de clase trabajadora las que estaban al sol, las modernas burguesas cultivan la delgadez porque hay otras personas que les cargan los paquetes y les abren las puertas. Y si se están destrozando la salud , como hacían sus abuelas bebiendo vinagre, lo mejor es que corramos un tupido velo y no discutamos a fondo el asunto. En realidad el modelo de este tipo de mujer Audrey Herpburn tenia el físico que tenia a causa de una enfermedad infantil.
Dice el psicologo Steve Pinker, criticando al feminismo, que las adolescentes realmente buscan este aspecto por el prestigio social y “para captar la atención de hombres poderosos”(sic), sin darse cuenta de lo denigratorio para la inteligencia y caractér femenimo que resulta el comentario. Implica entender que las mujeres no tienen la capacidad de alcanzar posiciones de poder por si mismas. Y por supuesto se buscan justificaciones de corte pseudo-biologico para ese punto de vista. En el mundo real se discute la candidatura de Hillary Clinto a la presidencia de su país por ser mujer y no porque sea la persona menos adecuada para el puesto.
( Por cierto que Pinker tambien sale en defensa de la publicidad para decir que las mujeres aceptan conscientemente los estereotipos de belleza que les venden.¿ Pensará tambien que los hombres compran coches que no necesitan a sabiendas? Quedo a la espera de un estudio sobre la adicción masculina a la velocidad.)
Normalmente se dice que las razones por las que las mujeres jóvenes resultan atractivas es porque transmiten la señal biológica de que, no haber dado a luz lo que les permitía tener hijos fuertes y sanos. Pero el cuerpo al que aspiran este tipo de mujeres es el de una mujer que, como mucho, acaba de entrar el la pubertad. Nos horrorizamos ante la pederastia y al mismo tiempo se exige a las mujeres que deseen continuar siendo atractivas mantener el cuerpo de los dieciséis años.
Se genera así una industria multimillonaria para explotar las inseguridades de los y las adolescentes. Con un salario mínimo de seiscientos euros se considera normal que unos vaqueros cuesten cien. En los anuncios vemos a mujeres de una belleza espectacular preocupadas por una espinilla. El mensaje esta claro: nunca es suficiente.
La industria de la belleza es la industria de la paranoia y la falta de autoestima.
El problema es que no puedes tener dieciséis años para siempre. Y si no que se lo pregunten a Dorian Gray.
La piedra de Sisifo es una minucia en comparación.
Otro problema es que ningún hombre adulto en su sano juicio querría pasar su vida junto a una mujer que no pasase de una edad mental de dieciséis años y no descubriese que hay cosas más importante en la vida que tener una talla treinta y ocho de vaqueros.
Y que de todos modos tener una talla treinta y ocho no justifica ser una persona grosera y mal educada que trata a sus amigas como un trapo.