Hoy no me pienso ahorcar

Febrero 21, 2008

Vigilando a los detectives

En la imaginación popular el detective por antonomasia es Sherlock Holmes.   Es cierto que el Auguste Dupin de Egdar Allan Poe hace la mismas cosas que Holmes pero lo cierto es que el escaso número de cuentos impide que tenga un impacto semejante en la imaginación popular.

Holmes posee una dotes de observación extraordinarias y unos conocimientos de una amplitud asombrosa que le permiten ver lo que los demás no ven e interpretarlo  correctamente. Todo esto con una facilidad que hace que sea conocido por una frase como es “elemental, querido Watson” que Conan Doyle nunca escribió pero que resume el espíritu de Holmes.

Algunos años después G.K.Chesterton , discípulo ya admirador incondicional de Conan Doyle, creó a la antítesis de Holmes: el Padre Brown.

Holmes es un hombre de físico y profesión extraordinarias que se centra en el mundo exterior. El padre Brown es un cura gordito de aspecto corriente que se centra en el mundo interior.  Es capaz de resolver los enigmas más complejos porque es capaz de pensar como un asesino.

Así que o bien ver lo que los demás no ven o pensar como un asesino. Lo curioso es que a pesar de todo el tiempo transcurrido a día de hoy los modelos de detectives o son hijos de Brown o de Holmes. Lógica o intuición. ( Dupin es caso aparte porque si en algunos cuentos utiliza la lógica Holmes es tambien capaz de la intuición psicológica del Padre Brown. Véase la similitud entre “La carta robada” y “El hombre invisible”)

El péndulo va oscilando de un lado a otro. Hace algún tiempo teníamos  a descendientes del padre Brown como el teniente Colombo en pantalla ( Ahora que la serie tiene tantos años cuando vemos un antiguo episodio en el que Peter Falk  dice que tiene un pequeño detalle que no encaja, sabemos que el listillo de turno está condenado. Pero en un principio Colombo hacia gala de ser un tipo corriente, todo menos un superhombre).

Ahora el péndulo ha oscilado en el sentido contrario, al menos en Televisión, y  con la excepción de la Doctora Jordán tenemos una multitud de personajes de estirpe holmesiano.  La Doctora Jordán  se guía sobre todo por la intuición cuando le dice que las piezas no encajan. Su guía es el carácter de las personas más que las pruebas forenses ( que por otra parte maneja lo bastante bien como para que sus superiores la mantengan en su puesto pese a todos los líos en que se mete)

Pero como digo es la minoría.

Con su capacidad deductiva y  sus conocimientos sobre las materias más abstrusas imaginables,  Gilbert Grissom de C.S.I. ( Aunque su nombre es una referencia al creador del padre Brown) es un claro eco holmesiano. Lo mismo puede decirse de la Doctora Temperance “Bones” Brennan

 

Al menos dos series con identidad propia hacen variaciones interesantes sobre el patrón Holmesiano. La obsesión por los detalles de Adrian Monk, que le permite resolver crímenes es el resultado de una enfermedad mental ( Se aparta tambien de Holmes en incluir humor y romanticismo).

Por otra parte, en la vida real nadie aceptaría las extraordinarias capacidades deductivas de un Holmes, Shawn Spencer las oculta haciéndose pasar por vidente. Que estemos como sociedad más dispuesto a creer en videntes que en la lógica es por supuesto una idea satírica y la serie tiene un tono  humorístico ligero. ( Otra cosa en Spencer se separa de Holmes, en que es un superdotado para las relaciones sociales, con una labia y un descaro que le permiten salir bien parado de casí cualquier situación).

 

 

 

Me gustan más estas dos series que las interminables secuelas de la franquicia C.S.I. por dos motivos: el primer lugar por el humor  - que sirve para acentuar los momentos más serios de la trama en el caso de “Monk”- y en segundo porque las series tipo C.S.I. parecen estar obsesionados por el espantajo de moda: el psicópata.

Desde que Tomas Harris introdujo el psicopatía en la novela criminal se ha convertido en una verdadera plaga. Tipos malisimos, inteligentisimos, que son malos porque son malos, aparecen con más frecuencia que las moscas en verano.

Por favor, una moratoria. Hoy por hoy son una muestra de pereza por parte de los guionistas ( Y ya puestos nada de complots nazis, ninjas ni zombies por una temporada). Personalmente  me interesan  más las historias de gente corriente que se deja llevar por impulsos poco recomendables.

Y no es que me reconozca en ellos no señor. Tú y yo amable lector/a  nunca haríamos esas cosas horribles.

¿Verdad?

2 comentarios »

  1. ¿No resulta paradójico que un cura pueda pensar como un asesino?

    Haciendo zaping vi un capítulo de Monk y no lo soporté. Me pareció cargante (sí, forma parte del papel y de su presunto encanto, pero tengo poca paciencia). Lo siento, soy adicto desde el primer capítulo a CSI Las Vegas.

    Tú y yo amable lector/a nunca haríamos esas cosas horribles
    ¿Y si nos aseguraran que podríamos cometerlas impunemente? Pasapalabra…

    Comentario por manu — Febrero 23, 2008 @ 10:07 pm

  2. En realidad, si lees a Chesterton no. El Padre Brown es un cura en un barrio marginal que escucha unas cosas tremendas en la confesión. Si puedes hazte con la antologia de Borges.
    Y sobre lo de la impunidad? Esto…ehem.., voy a contestar sin ambiguedades: Klatuu,Barada, Niktu.

    Comentario por Arturo Villarrubia — Febrero 23, 2008 @ 10:32 pm

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