La tienda de los fantasmas.
Por ser las fechas que son aqui va un cuento de fantasmas navideño de Gilbert Keith Chesterton. Como habla de una tienda donde hay fantasmas se llama .. la tienda de los fantasmas.
Por ser las fechas que son aqui va un cuento de fantasmas navideño de Gilbert Keith Chesterton. Como habla de una tienda donde hay fantasmas se llama .. la tienda de los fantasmas.
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La muerte en las trincheras de su hijo sumió a Rudyard Kipling en una depresión tan terrible como comprensible. En sus últimos años Conan Doyle demostró una credulidad tal en lo relativo a hadas y espíritus que hizo que Chesterton dijese de él que se temía que era más Watson que Holmes. Sin embargo no es común analizar la obra literaria que nos han dejado no ya como resultado – más o menos controlado- de una patología sino incluso como un síntoma. Por poner un ejemplo muy directo, el cuento “La aventura de los bailarines” en el que Holmes descifra una clave aparentemente incomprensible tiene un antecedente directo en el clásico de Poe “El escarabajo de oro” – que también influencio “La isla del tesoro” de Stevenson- en el que un recluso excéntrico, en quien adivinamos una imagen idealizada del propio Poe, descifra un mensaje aparentemente insoluble que le permite localizar el tesoro de un pirata. La afición de Poe por la criptografía desborda en ámbito de la ficción ya que dedicó un ensayo bastante conocido al respecto. Lo extraño del asunto es que mientras que dentro de los círculos de la crítica literaria, esta afición se trata como una afectación de diletante, como una manía o incluso como una patología -¡Hasta el gran Julio Cortazar cae en ello!- en los círculos criptográficos es tratada con gran respeto. Citando por ejemplo a Andre Sgarro, autor de “Códigos Secretos”, “es una autentica joya… ¡Tenemos mucho que aprender de Edgar Allan Poe en su faceta de criptoanalista!” Lo que es más tuvo una influencia duradera en la forma de ver la criptografía al defender que no existían claves imposibles de descifrar y lanzar un desafió publico del que salió victorioso. Refiriéndose a uno de los más difíciles, John Laffin, en “Códigos y cifras. Los mensajes secretos y su historia”, escribió que hubiera sido difícil “incluso contando con la clave”. Creo que el problema reside en la imagen de Poe que encaja demasiado bien en el estereotipo de artista romántico torturado cuando el rasgo dominante de su obra es la inteligencia. Una inteligencia tan analitica que prefería las damas al ajedrez por ser este utimo en exceso literario.Tal y como correctamente apuntó Edmund Wilson Poe sigue en su obra los principios que habia formulado en su ensayo “Filosofía de la composición”, todo está al servicio del efecto final que la obra produce en el lector. La casa Usher puede ser de cartón piedra y puede que no creamos en Roderick Usher pero el miedo y la angustia que nos provocan la lectura del cuento son absolutamente reales. En ese sentido hay que juzgar los cuentos de Poe. No me parece legitimo hacer susposiciones sobre la Psique de un autor en base a las tecnicas literarias que emplea. Por poner un ejemplo de otro reproche común, se dice que Poe era incapaz de entender a los demás y eso se refleja en que sus personajes son planos y carecen de vida interior. Y sin embargo es evidente que si todo esta supeditado a la unidad de efecto es perfectamente legitimo considerar que Poe eligió no incluir un incidente muy cómico que la pasó a Roderick Usher en la taberna del pueblo porque hubiera debilitado sustancialmente el efecto final en el lector. En cuando a la psique de Poe – un hombre que sin duda sufrió bastante- nos es tan inasequible como el nombre que tomó Aquiles mientras vivió entre las mujeres. Nos quedan las obras y debería ser suficiente. |
El siguiente articulo fue encargado por una revista bastante conocida para un número especial dedicado a Chesterton y descartado por problemas de espacio en la maquetacion.
De un poema de Gilbert Keith Chesterton que traduje hace algún tiempo “La balada del suicida”.
De la horca en mi jardín, dice la gente
Que es nueva, limpia y de altura decente
Me pongo el nudo al cuello de una forma estudiada,
Como una pajarita para una culta velada.
Pero mientras los vecinos al muro asomados,
contienen el aliento para aplaudir preparados.
El más extraño capricho me ha llegado a atrapar
Y creo que después de todo, hoy no me pienso ahorcar
Mañana el sueldo he de cobrar…
La espada de mi tío no llegué a descolgar…
Veo una nube pequeña y rosada.
Quizás la madre del rector no haga esa llamada…
Me parece que el Sr.Gall va a contestar…
Estos hongos de otra forma se pueden cocinar…
Las obras de Juvenal aún he de terminar…
Hoy no me pienso ahorcar.
El mundo su ropa sucia volverá a lavar.
Los decadentes han de empeorar,
los pedantes se han de aburrir.
Y H.G.Wells ha visto a los niños reír
y Bernard Shaw los ha visto llorarE
l racionalismo es cada vez más racional
Y por lo más profundo del bosque he visto un arroyo fluir
tan secreto que al propio cielo llega a ocultar…
Hoy no me pienso ahorcar.
MENSAJERO
Príncipe, los clarines de Germinal oigo sonar
Y a los carros de guerra en su terrible camino retumbar.
Incluso hoy, tu real cabeza podría rodar
…Hoy no me pienso ahorcar.
